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30 Sep

Alimentación

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Descubriendo la comida con tu hijo

Prometes y dices que tu hijo va a ser de esos niños que prueban de todo y comen lo que sea, cuestionas a esos padres que permiten que su hijo sólo coma lo que quiere, imaginas todos los alimentos que le harás probar a tus niños y los que disfrutarán contigo, pero llegas a ese momento de tu vida y nada es como decías, ellos te ponen a prueba.

Es cierto, los niños pueden volverse caprichosos con lo que comen y esto ocurre sin importar nuestros esfuerzos para asegurar su buena alimentación, muchas veces ellos toman una decisión y no podemos convencerlos de lo contrario. Pero no hay que preocuparse, todos los padres pasamos por esto, unos menos que otros. Yo, afortunadamente tengo unos hijos que disfrutan mucho la comida y son muy abiertos a diferentes sabores, pero he tenido momentos en qué no sé cómo interesarlos en alimentos más nutritivos y sé de muchas mamás que tienen hijos excesivamente exigentes con lo que hay en sus platos.

Antes de seguir contándoles mi experiencia y darles algunas recomendaciones, es muy importante recordar que debemos identificar si nuestro hijo está teniendo estos comportamientos por preferencias alimenticias o por tratarse de una alergia o enfermedad que no hemos detectado, siempre hay que consultar con el médico si notamos que esto puede afectar el día a día y la salud de nuestros hijos.

El caso de Matilde ha sido exitoso, sin embargo, ha habido momentos en que solo quiere comer algo especifico y no quiere ningún otro alimento en su plato, e incluso a rechazado algunos tajantemente. Me ha pasado con la carne roja y algunos vegetales. Cuando me sucede esto, pienso que haría si fuera yo. Le doy el alimento en diferentes presentaciones pues noto que son algunas texturas las que le molestan.

En el caso de los mellizos aún no he tenido esos inconvenientes pues están en la etapa de explorar. Me preocupo más porque conozcan los sabores pues la leche materna seguirá siendo su principal alimento hasta el año de vida.

Lo cierto es que como padres no podemos evitar preocuparnos por su salud, entonces ¿qué hacer?

Pediatras y nutricionistas me han sugerido continuar preparando e introduciendo variedad de sabores y alimentos a mis hijos sin rendirme a sus exigencias. Esto no significa dejar de preparar lo que le gusta, si no, más bien, variar sus alimentos favoritos con otros sabores. Eventualmente los niños apreciarán las texturas y sensaciones nuevas.

Aquí les dejo algunas ideas para que sus chiquitos entre 1 y 5 años se abran a probar nuevas cosas:

A menor edad más fácil es introducir nuevos sabores

Si esperas a que tu hijo crezca para que se aventure a probar será más complicado convencerlo, pues sus hábitos alimenticios suelen establecerse a medida que pasa el tiempo y tienden a querer más independencia en sus decisiones.

Es probable que la primera vez que pruebe un alimento tenga una reacción extraña o escupa la comida, pero esto no es el fin del mundo, simplemente está experimentando las nuevas texturas y sabores. ¡A los adultos también nos pasa! Solo debes volver a probar en otro momento, recuerda que, aunque no quieran comerlo hoy, mañana puede gustarles.


Deja que tu hijo tenga ganas de comer

Muchas veces como padres queremos organizar los horarios de alimentación de nuestros hijos, pero tendemos a olvidar que ellos también tienen un cuerpo que se auto-regula y que en ocasiones pueden no tener ganas de comer. Si tu hijo no está comiendo bien las tres comidas principales, revisa si puedes eliminar los snacks entre comidas o reducir las porciones. Hay más probabilidades de que quiera comer una comida completa o probar nuevas cosas si tiene hambre. Lo importante es que esté recibiendo los nutrientes necesarios para su crecimiento.

También puedes aprovechar esos momentos en que tiene hambre para darle algo nuevo, atractivo y curioso, como un tomate cherry, uvas, nueces, trozo de pepino o de pimentón y dejar que lo pruebe a su propio ritmo. No te preocupes si solo lo explora con otros sentidos, la vista, el tacto y el olfato, eso también hace parte de descubrir.


Empieza con porciones pequeñas

Es más fácil que un niño se aventure a probar algo nuevo cuando ve una pequeña porción que cuando ve un plato lleno. Y es obvio, cuando tienen una pequeña porción en frente, saben que no estarán obligados a comerlo todo en caso de que no lo disfruten. Entonces, antes de servirle una porción completa trata con una cucharada, un trozo, o cubitos, así no sentirá la presión de comerlo por completo.

En este caso puedes probar un pequeño juego antes de empezar la cena. Pon algunas porciones de alimentos nuevos en el centro de la mesa para que ellos lo tomen como entrada antes de la comida y pídeles que describan el sabor, textura y apariencia del alimento.


Tu hijo suele repetir lo que tú haces

Durante esta etapa los niños tratan de imitar las conductas que ven en otros porque es una forma de rápida de aprender. Por eso, si quieres que tu hijo coma saludable y se alimente bien, tú también debes hacerlo. Usualmente muchos padres preparan un plato de comida diferente para los niños, distanciándolos de los hábitos de los adultos, esto solo logrará que el niño no se sienta atraído por comidas diferentes y exija una preparación especial para él.  Así que, si quieres introducir algo nuevo, tú también deberías comerlo.

Te recomiendo que lleves a los niños al supermercado y los dejes elegir un alimento fresco, como frutas verduras o proteínas para incluir en las comidas familiares. Así ellos sienten que están eligiendo para todos y estarán más abiertos a probar

  


Prueba con presentaciones atractivas

Mantener la atención de los niños es algo complicado, pero cuando logras interesarlos puedes conseguir que exploren y se acerquen a los alimentos. Una de las formas de atraerlos es hacer preparaciones atractivas o llamativas para ellos. Crear figuras con los alimentos, servirlos de forma divertida o en su vajilla favorita es una buena opción.

Por ejemplo, si tu hijo no quiere probar alguna fruta, intenta dárselos en forma de paleta. Puedes hacer animales o números con las frutas y las verduras. Puedes mostrarles una forma diferente de comer, por ejemplo, poner los alimentos en pinchos seguros para niños, ponerles una salsa especial como dip, servirlos en el centro de la mesa y dejarlos armar su propio plato.


Inténtalo una y otra vez

Con los niños, las experiencias repetitivas son una gran forma de generar aprendizaje, y con la comida es el mismo caso. Si alguna vez le diste a probar algo que no le interesó pruébalo de nuevo o intenta una nueva preparación. Seguramente la primera vez no tenga la mejor respuesta, pero la segunda o la tercera aprenderá a apreciarlo. Lo importante de intentar es no presionarlos pues podemos causar la reacción opuesta. La táctica aquí es repetir e insistir, los nutricionistas infantiles sugieren intentar la introducción de un alimento hasta 12 veces.


Los padres y madres incentivamos el cambio

Si queremos que nuestros hijos dejen de comer lo mismo siempre y se abran a nuevos sabores debemos dejar de ofrecerles alimentos idénticos o evitar darle los usuales como última opción. Normalmente tendemos a preparar lo que a ellos les gusta por miedo a que no se alimenten bien y terminamos rindiéndonos a sus exigencias. Pero si queremos que varíen, nosotros somos responsables de decir no, y ofrecer nuevas cosas para que no elijan únicamente lo conocido.

Por ejemplo, si vas a preparar algo diferente a lo usual, es buena idea involucrar a tu hijo en la preparación de los alimentos, los niños disfrutan mucho estar en la cocina y compartir tiempo con nosotros.

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